MODELO PEDAGÓGICO


La nueva patria que queremos debe estar sustentada en la soberanía nacional y en la educación popular y pública con políticas educativas que requieren un nuevo artículo 3° constitucional y un nuevo modelo educativo con un currículo único que garantice el dominio de las artes, la cultura, ciencias y humanidades, para la formación de un sujeto histórico con capacidad predictiva y transformadora, con un alto desarrollo de la consciencia en todas sus dimensiones; un ser humanos universal con una nueva moral colectiva que constituya una sociedad altamente crítica y transformadora.

TESIS FUNDAMENTALES DEL PENSAMIENTO HUMANO:

a) El Juicio Intelectivo que dilucida sobre la falsedad o verdad; sus principios elementales se refieren al problema de la verdad. Si pretendemos llegar al conocimiento verdadero, es necesario reconocer que existe una realidad fuera de nuestros sentidos y que nos lleva al conocimiento de las causas de los fenómenos.

El método para llegar al conocimiento verdadero es el hipotético-deductivo que implica la abstracción, generalización y deducción de los hechos objetivos. Para conocer la verdad se requiere demostrar. El problema de la demostración implica la lógica. Sin lógica se destruye el pensamiento humano. Ésta se establece a partir de la deducción y de la discriminación de lo que es falso y verdadero; ayuda a la predicción para poder proyectar a futuro.

El juicio intelectivo implica que podamos establecer estimaciones acerca del estado que guarda el conocimiento mismo, hacer la valoración histórica y científica para la interpretación y transformación del mundo. La verdad es algo objetivamente existente que no se nos da de manera empírica, supone un proceso de inferencia y deducción. La verdad es absoluta y relativa al mismo tiempo, es decir, sólo es válida para el sistema de referencia establecido.

Las verdades son absolutas en relación a sistemas de referencia, fuera de estos sistemas estas verdades se relativizan. Los sistemas de referencia son muy importantes.

Con el juicio intelectivo se trasciende el pensamiento basado en las sensaciones hacia el nivel superior del pensamiento que permite discernir, distinguir todos los escenarios posibles que conllevan no sólo a la interpretación, sino a la transformación.

b) El Juicio Ético-Moral, que dilucida sobre lo bueno y lo malo: la conducta moral. La moral entendida como el conjunto de costumbres sociales, normas autoimpuestas por la sociedad.

En el campo de la moral la conducta se entiende como acto de conciencia en la responsabilidad que el individuo asume, en la capacidad de respuesta ante la sociedad. La conciencia implica un conocimiento cada vez más profundo y científico de la realidad.

Asumir una responsabilidad es establecer un compromiso que implica dos cosas:

En primer lugar, aceptar las reglas morales dadas espontáneamente en la sociedad, a esto se le conoce en la ética como teleología.

En segundo lugar, trascender el conjunto de valores sociales y desarrollar lo que se conoce como deontología o ética profesional, ésta se entiende como la licencia que se da a aquellos sujetos que han alcanzado tal nivel de conocimientos que los autoriza a elevar su responsabilidad moral.

Una sociedad que se mueve en el orden de lo teleológico es una sociedad conservadora. Asumir responsabilidades nuevas frente a problemas complejos, eso es lo que determina el campo de la deontología: la responsabilidad del individuo ante la sociedad para lograr un progreso social. Esto presenta el problema del esnobismo donde aparentemente se rompen esquemas y se introduce una ideología... Para el poder está claro que cuanto más confusa y enredada este la sociedad más fácil será tenerla bajo control. Por lo anterior es importante priorizar, en la educación popular, la importancia esencial del juicio moral.

La ética es la ciencia que estudia estas costumbres sociales, es la reflexión que se hace acerca de la vida de la moral. La moral es el hecho, la ética es su estudio. La metaética se encarga de problemas como la eutanasia, el suicido, el aborto, las relaciones homosexuales, la clonación... la sociedad tiene que juzgar, la ciencia tiene que intervenir. El problema es cómo se dilucida que es lo correcto. Aquí entra el asunto de los valores. Es importante problematizar con los alumnos en el aula sobre estos asuntos en términos de qué es lo correcto hacer.

El punto de partida es ¿Qué tanto es una necesidad o representa un vaciamiento de la descomposición social? Si discutir estos problemas a nivel especializado es difícil, en el aula tampoco sería sencillo discutirlo. Se requiere plantear el problema y tener presente siempre, en las orientaciones para su discusión, ¿Qué es valioso y qué es correcto para la sociedad? ¿Qué tanto un problema que parece progresista nos envicia? ¿Qué tanto rompe atavismos y conservadurismos?...

c) El Juicio Estético, trata sobre lo que es bello. Del arte y la creatividad. En él nos es posible reconocernos como seres humanos y entender hacia dónde vamos. ¿Cuál es el propósito que obliga esta conciencia? En la estética, hay una teoría que puede entenderse como lo bello o lo feo creando una conciencia de lo que es el ser humano. La belleza, la fealdad en la contradicción de lo que se va formando no se da por juicios racionales, sino por la percepción emotiva del individuo expresada en lenguaje artístico, que hace que el ser humano sea cada vez mejor ser humano. En los educadores recae la responsabilidad mayor de formar seres humanos. El Juicio Estético ayuda a la humanización. Cuando humanizamos a otro nos humanizamos a nosotros mismos. De ahí la teoría del arte y de lo bello que hace del ser humano un ente creativo. Se trata de entender la realidad a través del arte, de la realización humana desde la colectividad.

d) Juicio político. Principio comunitario. Con la participación de los otros/otras, y nosotros/nosotras, donde nos realizamos a partir del grupo, desde la interpretación colectiva de la realidad. Implica la recuperación de la facultad humana para la emancipación y liberación del ser humano.

Existe un vínculo entre el juicio intelectivo y el juicio ético-moral, por la posibilidad de tomar un posicionamiento frente a la vida y frente a la naturaleza con conocimiento razonado. Las acciones pedagógicas deben encaminarse al desarrollo del juicio moral basado en la capacidad de acción. Con el juicio intelectivo se desarrollan múltiples razonamientos, lo que permite llevar al acto educativo hacia la reflexión crítica, al desarrollo del pensamiento predictivo, (transformador) en el que además de que se reconozca el individuo y su praxis frente al sistema neoliberal, opresor, se establezcan nuevos compromisos frente a la humanidad y la naturaleza, emancipando al ser humano de una forma consciente, usando toda la capacidad intelectiva encaminada hacia la transformación del sistema, del mundo.