LA EVALUACIÓN INTEGRAL

La evaluación integral es construir un reconocimiento personal, colectivo y valorativo en base a nuestros juicios político, moral, estético e intelectivo; pormenorizado, tangible, cualitativo y comprobable de las dimensiones de la consciencia humana en formación.

Consciencia como explicaciones y comprensiones del mundo de los objetos materiales, como dominio de una ideología, como capacidad de reflejar el mundo cada vez más próximo a la verdad científica, como capacidad predictiva y como disposición o voluntad transformadora del actual estado de cosas. Evaluación integral que reconoce los puntos de partida, los desarrollos próximos y los horizontes de los perfiles humanos, de formación en las líneas necesarias para una actuación en las dimensiones comunitarias y la actuación en la investigación participativa y en la producción de conocimientos. Se trata de reconocer cómo se vive la escuela y cómo se proyecta el futuro, como presente cultural en transformación.

Las evaluaciones deben estar íntimamente ligadas a los procesos vivos. Se evalúa todo lo que se desarrolla desde quienes lo realizan, no solamente los resultados y los conocimientos; se evalúa lo que el alumno sabe y lo que no sabe como condición para definir las estrategias a seguir. El sujeto es único, por tanto, no se trata de comparar con un estándar, sino que es parte de un proceso en el que la responsabilidad es de todos, por lo tanto, debemos obligarnos a transitar de lo cuantitativo a lo cualitativo.

La evaluación cualitativa enfoca los procesos de la práctica educativa con el propósito de proporcionar la información requerida para la formulación y reformulación racional de la acción didáctica. Un programa de evaluación es en realidad un proceso mediante el cual los que participan aprenden sobre ellos mismos y la racionalidad de su comportamiento. La evaluación cualitativa requiere, Por ello, de una metodología sensible a las diferencias, a los acontecimientos imprevistos, al cambio y al progreso, a las manifestaciones observables y a los significados latentes.

La evaluación desde este enfoque, actúa al servicio del conocimiento y del aprendizaje, al servicio de los intereses formativos a los que esencialmente debe servir. La evaluación crítica ha de ser democrática en cuanto alude la participación de todos los sujetos que se ven afectados por la evaluación.

La evaluación ha de ser integradora, articulada, en espiral, parte del continuum y, como tal, debe ser continua; integrada en el currículum y, con él en el aprendizaje. Aquello que pareciera un fin se constituye en el principio de algo. El continuo ocurre en diversas direcciones. El conocimiento que ya se tiene facilita el acceso a nuevo conocimiento y este conocimiento es válido básicamente por aquello que permite captar, en un proceso dinámico hacia más conocimiento.

Valorar los procesos a fin de considerar no solamente el aspecto cognitivo, sino también el afectivo y psicomotor. Se trata de valorar las potencialidades humanas. Una parte de los instrumentos de evaluación deben ser descriptivos, otros deben precisar momento, intencionalidades, agentes-actores, formas, puntos de partida, horizontes progresos o avances, obstáculos, potencialidades y medidas a implementar.

Es integral en la medida en que responde a las dimensiones pedagógicas de nuestro proyecto, a los perfiles en formación, es decir al desarrollo del ser, del sentir, del hacer, del pensar y del decidir; a las características de nuestros modelos: social, educativo, pedagógico y didáctico; y a los planos de transformación: escuela- comunidad, escuela-trabajo, teoría-práctica.

Las categorías que se desarrollan en la evaluación integral:

1. Es procesual. No es un momento en específico de los tiempos de acción cuando se hace el trazo científico de la búsqueda desde la realidad del mundo que nos rodea, sino una propuesta completa que comienza desde, que se sistematiza el planteamiento (planeación), mientras se lleva a cabo el proceso (clase-acción o planteamiento comunitario) y después de la aplicación de cualquiera de las acciones que integran el proceso de la pedagogía popular del movimiento.

2. Es continua. Aunque obedece a un proceso de lo general a lo particular, obedece a una continuidad de las acciones, planteamientos, procesos y partes, es decir, en cada momento se va formulando.

3. Es contextual, parte del reconocimiento de una realidad formada por un mundo los objetos materiales que nos rodean, que están fuera de nuestros pensamientos y que tenemos que hacer un esfuerzo para entender y descubrir la realidad, así como las leyes que rigen la verdad de cada uno de los fenómenos.

4. Es formativa, induce al aprendizaje de manera natural, en base al reconocimiento de las aportaciones del proceso y de las caracterizaciones sobre cómo se van dando las cosas, las principales necesidades de los sujetos que actúan, los resultados en el proceso y la viabilidad de los programas, siempre la capacidad formativa atiende al mejoramiento de estas características: el proceso-los sujetos-los resultados-los programas.

5. Es incluyente e integradora, cualitativa, valorada como proceso inacabado, colectivo, constante, formativo, es participativa porque Involucra a los actores del proceso educativo: educadores, educandos, padres de familia y comunidades.

6. No es el fin sino un medio que nos permite reflexionar sobre lo que vamos haciendo acorde con nuestro programa constituyéndose en un instrumento transformador.

7. Es la valoración de la puesta en práctica de la teoría en hechos concretos y de transformación donde se va realizando un registro puntual de los cambios que se van generando en el proceso de enseñanza-aprendizaje y todos los factores que influyen en el mismo, es un proceso dialéctico y un acto de poder.

8. Es asambleísta y comunitaria, crítica, dinámica, constante, horizontal, asambleísta y comunitaria, contextual, organizativa, extensiva, procedimental, instrumental-teórica, continua, procesual, formativa, emancipadora, forma sujetos históricos, Integral, solidaria, constructiva, explorativa, sensibilizadora, consecutiva, consciente, real, efectiva, colectiva, flexible y humanista, transformadora, permanente, social en función de las planeaciones y el programa, no solo se centra en el conocimiento científico, sino también en habilidades y actitudes, basada en los perfiles en formación, evalúa el ser, hacer, querer ser, sentir, pensar y decidir.

9. Es creativa y creadora de la nueva teoría, de la nueva práctica, es potenciadora de colectividades y procesos, valora los avances o reorientaciones que hay que realizar en la traducción de nuestro modelo social, educativo, pedagógico y didáctico, es humanista porque se centra en el ser humano, responde a las necesidades de los educadores, educandos, padres de familia y comunidades, valora los errores o problemas como oportunidades de ensayar nuevas rutas de solución sin buscar culpables, es unidad y reconocimiento con nuestros hermanos de clase, está inscrita en la lucha de clases.

10. Genera un educador popular, un nuevo sujeto y la comunidad del buen vivir, es una retroalimentación, se analiza y se modifica, porque se le da seguimiento al plan global y se van estableciendo momentos para valorar dónde vamos bien y dónde no, para reorientar donde haga falta, se ajusta a las necesidades de aprendizaje del niño, ayuda a la transformación de sistema de forma gradual, desde la educación que también es un proceso con nuestras otras rutas de pelea, política, jurídica y organizativa.

11. Tiene un carácter de clase, uno de sus objetivos es formar a la clase proletaria y que ésta herramienta abone a la organización, al análisis, a la observación de lo que influye en nuestro cotidiano. Constata el resultado de la actuación histórico- social.

La evaluación desde nuestro PNAEC lleva a reconocimientos colectivos Pormenorizados:

a) Evaluación del ejercicio pedagógico del colectivo de docentes, como una nueva relación escuela-trabajo, escuela-comunidad y teoría- práctica,

b) Evaluación del ejercicio pedagógico, organizacional y administrativo, de los directores y/o coordinadores de las escuelas,

c) Evaluación comunitaria, como nuevas articulaciones entre escuela y comunidad, y de los proyectos populares, de la actividad educativo-formativa de las familias.

Reconocimientos de desarrollos formativos potencialmente adquiridos:

a) Evaluación del desarrollo neuronal alcanzado y de los niveles de desorganización neuronal persistentes,

b) Reconocimiento del desarrollo lingüístico integral alcanzado al momento,

c) Reconocimiento de la participación en los procesos investigativos, de los conocimientos alcanzados y las habilidades, pericias y hábitos formados,

d) Evaluación de las actitudes observables a nivel moral y estético,

e) Reconocimiento de los materiales didácticos, dispositivos y políticas educativas desplegados para superar los problemas educativos actuales: desnutrición, deserción, reprobación exclusión, marginación, inequidades.

Los instrumentos e indicadores esbozados y plasmados en nuestras boletas alternativas son:

Con respecto al programa alternativo:

  • El reconocimiento del avance del estudiante en su formación desde los componentes de la evaluación integral (los 5 componentes), 1.- Proceso continuo, 2.- Del contexto comunitario, 3.- Conocimientos, 4.- Habilidades, 5.- Actitudes.
  • Modelo pedagógico popular e integral: integra los puntos nodales de nuestro modelo pedagógico: lo organizativo-comunitario: asamblea, trabajo con valor social, estética-arte, desarrollo social intelectivo, los planos de transformación y la estimación cualitativa y cuantitativa.
  • Modelo didáctico renovador: Incluye las áreas del conocimiento los planos de transformación y parámetros de estimación cualitativos y cuantitativos.

El reconocimiento del avance del estudiante en su formación desde los componentes de la evaluación integral.

1.- proceso continuo.-

  • Los avances que se observan en el pensamiento sensorial, abstracto, lógico y transformador.
  • La participación en la planeación de las actividades escolares, comunitarias y áulicas; en las clases y trabajos.
  • El reconocimiento de los resultados de las diferentes acciones llevadas a cabo, considerando los múltiples factores o condiciones, causales y casuales.

2.- del contexto comunitario.

  • Posibilidades para reconocer la realidad formada por el mundo de los objetos materiales que le rodean, que están fuera de nuestros pensamientos.
  • Condiciones para entender las relaciones sociales que le rodean.
  • Proyección de los aprendizajes en la vida cotidiana, en nuevas explicaciones sobre los problemas del momento y en la formulación de propuestas o soluciones.

3.- conocimientos

  • Como crecientes facultades para formularse interrogantes sobre la realidad.
  • Como explicaciones adquiridas, comprobables, sobre cómo funciona la vida, el universo, la humanidad y la materia en movimiento.
  • Como ampliación del acervo cultural manifiesto en el sentido común y en la participación en procesos investigativos.

4.-habilidades.

  • Lectura del contexto y dominio de la palabra.
  • Mirada crítica y formulación de premisas, inferencias, juicios de valor, conclusiones, alternativas, modelos y proyectos alternativos.
  • Manejo de procedimientos, aplicación de lo aprendido.

5.-actitudes

  • Disposición a trabajar en comunalidad, colectividad, complementariedad, solidaridad, honestidad, asociación y dignidad.
  • Actitud científica, deseo de aprender, aplicaciones tecnológicas, relaciones éticas de trabajo.
  • Respeto a la vida y a sus semejantes. Reconocimiento de la madre Tierra.
  • Identidad con la patria, con su desarrollo histórico cultural, con su comunidad y con su porvenir.
  • Sensibilidad para mantener la esperanza, para reconocer y expresar sus emociones y sentimientos.